¿SON LOS PARTIDOS POLÍTICOS DISTINTOS DE LOS GRUPOS DE DE PRESIÓN?
Puede afirmarse que los Partidos Políticos se diferencian de cierta forma con los Grupos de Presión (y viceversa), ya que cada uno posee ciertas características que los definen, distinguen y los clasifican como tal. De la misma forma como ambos se distinguen, también se relacionan, en algunos casos, según Maurice Duverger1. Sin embargo es necesario conocer la definición de ambos para irnos familiarizando con éstos y a partir de allí poder identificar cada característica que distinguen a cada cual. Los partidos políticos son agrupaciones de carácter permanente cuyos miembros conviene en asociarse para participar, por medios lícitos, en la vida política de un país, de acuerdo al programa y estatus libremente acordado por ellos. Los grupos de presión son, en cambio, una asociación o grupo organizado de personas o instituciones que manifiestan deseos conscientes o intereses comunes a sus miembros, realizando una acción destinada a influir en las instituciones del poder público para producir decisiones de éste favorables a sus fines. Un grupo de presión es exclusivo si se ocupa únicamente de actuar en el dominio político, de hacer presión sobre los poderes.
Se procede en la siguiente sección a justificar lo anteriormente expuesto respectivamente, y de forma esquemática y comparativa:
DIFERENCIAS
PARTIDOS POLITICOS GRUPOS DE PRESIÓN
Tratan de conquistar el poder y ejercerlo.
Proveen el liderazgo
Proponen líderes políticos
Surgen con la participación de quienes detentan el Poder.
Buscan la satisfacción de necesidades muy generales No buscan Poder Político.
Actúan sobre el Poder permaneciendo fuera de él.
Ejercen presión sobre los que detentan el Poder.
No buscan entregar el Poder a sus hombres.
Buscan la satisfacción de necesidades minoritarias
Muchos grupos de presión no tienen relaciones con los partidos políticos. Otros las tienen solamente ocasionales, a propósito de una elección, de una huelga, etc. Otros, por último, tiene son los partidos políticos relaciones orgánicas, es decir, que existen vínculos estructurales permanentes entre el partido y el grupo de presión. Tres casos pueden presentarse al respecto: primero los grupos de presión subordinados a los partidos políticos. Se trata de grupos de presión estrechamente ligados a un partido y sometidos prácticamente a sus directrices. Las Organizaciones de juventud y las organizaciones femeninas son las más comunes. Las funciones de dirección del grupo se hallan en manos de miembros del partido, controlados por él y sometidos a su disciplina. Segundo Los partidos subordinados a los grupos de presión. La dependencia orgánica del partido con respectos a los grupos de presión que le constituyen es oficial (se encuentra inscrita en los estatutos). Tercero La cooperación igualitaria. Entre partidos y grupos de presión le encontramos por lo pronto en circunstancias particulares, cuando ambos crean órganos de cooperación provisional, con el fin de hacerle frente a una situación determinada.
1. Duverger, M. SOCIOLOGÍA POLÍTICA. “Grupos de presión”Cap.II. Barcelona. Ediciones ARIEL.
domingo, 27 de junio de 2010
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